Solitud.

Era un milagro, sentir la frescura del aire, como si fuese agua que limpia las fosas nasales, y luego en forma de cascada se ramificase hasta la última parte del cuerpo. (Aunque, ¿cómo saber cuál es la última, o la primera? ) Ella, estaba ahí, sonriente, lavando los platos, mientras me contaba sobre lo absurdo que era preocuparse por su posible despido. Su jefe era un tipo bueno, y ella sabía que si la despedía era por cuestiones "de arriba": Pobre tipo, tiene miedo, decía. Es que ella estaba segura, de que se trataba de una especie de sumisión que se sucede en (sobre todo) donde las cosas pintan formales, y donde las tazas de café no se baten por falta de tiempo. Y es que si no se respetan los tiempos "más" mínimos- decía mientras emitía un dulce quejido por el repentino ascenso de la temperatura del agua- no se puede esperar que conozcan los más grandes y esos, son los que hacen al movimiento de la rueda.
Yo estaba sentado, atrás a la izquierda de ella, intentando a veces prenderme de una mirada oblicua, y su mentón definido a contraluz. Realmente su belleza no podía despertarme algún recelo. Desde el principio supe, que sería algo así como un sacrificio de mi ego, el estar con ella. Es más, si realmente no estaba en mis órbitas, y podía contemplar realmente el recorrido de mi mano a su rostro, evitaba acariciarla. Sólo ella podía recibir lo puro, y así será siempre.
Son de esas almas, que provienen de un aljibe cósmico, donde se salvaguardan del hambre de espíritu, y tan sólo poseen a veces inseguridades paganas, que se borran de la mente, con un beso apasionado, una aprehensión de la cadera hacia el cuerpo que ejerce la "fuerza", fuerza mansa, claro está. Y ese tipo de picaportes que tiene la alegría.
De pronto, ya estaba cebándome el segundo mate y volví a mí mismo, percatándome que había quedado colgado en una reflexión ya realizada antes, pero muy necesaria. Ella surcaba buenos caminos en mi mente. Y descubría la poesía desde el amor, ya no desde la melancolía (obligatoria-pensaba antes).
Me disculpé con ella por mi falta de atención, pero de manera silenciosa y prestando real atención a lo que ahora me contaba.
No sabe, dice, a veces siente una soledad irremediable pero que reconoce como una apertura a algo. Y sí, digo yo con un movimiento de cabeza y un gesto acompasado. Suelo tener como una claridad que me dice que hay cosas de las que tengo que defenderme, este mundo es muy cruel, continúa ella.
En sus ojos, veo la pena y como realmente ella con sus cejas parece sostener de un hilo, una esperanza tímida.
No te preocupes, pajarita, le digo, las aves corren riesgos todo el tiempo, pero son gajes de su oficio. Para eso está la intuición.
Ella sabe que le estoy diciendo algo improvisado, pero que viene desde mi más bondadosa gana de que se reponga de su rincón de realismo.
Suficiente con que vivamos en la cotidianidad del mismo.
De pronto, ella se levanta y camina hasta el balcón, la luz tenue, difusa que entra, pareciera realmente contornearla. Sus caderas se ven ahí, irresistiblemente vulnerables a mi tacto y pienso, que sería bueno desayunar en ella todos los días.
 Así como también supe que debía renunciar al ego, al conocerla, supe también que el placer entre nosotros, sería otra cosa. Sería como un puente, o más bien como cruzar el puente, que construimos diariamente. Un puente hecho de magnolias y fresas, de música y alondras, de una estación única, una frescura que resbala por el pecho hasta cualquier parte, que es la primera o la última, o ya no importa. Por que tal vez, era algo así- nunca mejor definido- que como dijo una vez un buen escritor y expedicionario de ello, frase que una amiga también de la misma calaña que él, me ha contado:

"y que el placer que juntos inventamos

                                                                   sea otro signo de la libertad"




                                       Y al contraluz, quedamos vencidos a la imaginación también, de donde empezábamos y terminábamos los dos.

Share this:

ABOUT THE AUTHOR

Ceyron Louis

Hello We are OddThemes, Our name came from the fact that we are UNIQUE. We specialize in designing premium looking fully customizable highly responsive blogger templates. We at OddThemes do carry a philosophy that: Nothing Is Impossible

    Blogger Comment
    Facebook Comment

0 comentarios:

Publicar un comentario